9.6.08

El Raval a la premsa

EL PAÍS 27.5.08 PLAN PARA ATRAER AL RAVAL A LOS TURISTAS DE CRUCEROS
À. P. - Barcelona - 27/05/2008
El Ayuntamiento de Barcelona quiere que el Raval sur deje de ser la puerta trasera de Ciutat Vella. En verano, cada día llegan al puerto 15.000 turistas en cruceros para quienes esa zona de Barcelona es invisible porque se meten en un autocar, visitan la ciudad y hacen sus compras en el Barri Gòtic. El Consistorio quiere que esa tendencia cambie y para ello realizará determinadas actuaciones urbanísticas en la zona de detrás del Museo Marítimo.
Itziar González, concejal del distrito, reveló que el Ayuntamiento quiere derribar barreras para convencer a los turistas y a la población en general de que accedan al Raval por la zona de Santa Mònica, que ya se potenciará con la Illa Roba-dors, la Filmoteca y un hotel. No escatimará esfuerzos y prevé flexibilizar la norma para abrir nuevos locales a fin de que sea más laxa en esta zona que en otras de la ciudad.
González y Jordi Williams Carnes, teniente de alcalde, realizaron esta reflexión tras la presentación del informe sobre la actividad comercial del barrio que presentó la Fundación Tot Raval. En síntesis, el análisis, realizado sobre 1.022 co-mercios y 16 calles, revela que la actividad económica es más potente en el Raval norte, vertebrado por el eje cultural. El 65% de los titulares de los comercios son de origen autóctono y el 35% restante, extranjeros. Nuria Aparicio, presi-denta de la entidad, pidió que se mejore la iluminación de ciertas calles y Carnes admitió la existencia de problemas como las pintadas o los malos olores en algunos puntos.

EL PERIÓDICO 27/5/2008 LA EVOLUCIÓN DE CIUTAT VELLA

La cultura y el nuevo urbanismo convocarán a más paseantes
La concejala Itziar González está convencida de que la transformación de la Illa Robador y la apertura de la nueva Filmoteca dinamizarán el Raval sur. También quiere unificar la ruta cultural del barrio potenciando un circuito cultural desde la Rambla de Santa Mònica hasta puntos como el Macba, el CCCB, el Liceu y otros referentes que puedan ser atractivos para los visitantes. "Ahora es el momento de trabajar por el clúster vecinal y comercial del Raval sur", anun-ció la responsable del distrito.

El barrio más denso de BCN

LA POBLACIÓN
Elaborado con datos del padrón de junio del 2007, el estudio parte de una población de 46.595 habitantes. Por sus dimensiones, se trata del barrio más densamente poblado de toda la ciudad, y también destaca el predominio de su población joven, ya que el 54% tienen entre 15 y 44 años.

LA OFERTA
A nivel general del Raval, un 51,3% de sus negocios son servicios (sobre todo, restaurantes, hoteles y ocio), y el resto son comercios, con predominio absoluto del minorista. Sin embargo, en el Raval norte predomina el comercio, mien-tras que en el sur los servicios tienen más peso. Por subsectores comerciales, la alimentación es la estrella (27,2% de tiendas), seguido del textil y zapatería (24,7%) y menaje del hogar (8,8%). El norte está especializado en ropa, música y oferta alternativa, y el sur, en alimentación.

LA CALIDAD
Del total, el 70% abren los sábados por la tarde, el 52% acepta pago con tarjeta y el 55% es accesible desde la acera. Solo la mitad rotula sus negocios en catalán.

El mestizaje del Raval atrae a 25 millones de visitantes al año

1. • El barrio, con un 47,7% de inmigrantes, se erige en el quinto eje comercial más visitado de BCN
2. • Un estudio rompe mitos y refleja que la mayoría de tiendas son autóctonas y el 83% están abiertas


PATRICIA CASTÁN
BARCELONA
La Barcelona más mestiza, con el Raval como bandera (con un 47,7% de población inmigrante en el último padrón), lejos de convertirse en un gueto se ha erigido en el quinto eje comercial y de paseo más concurrido de la ciudad, con unos 25 millones de visitantes anuales. Lo desvela un informe impulsado por el ayuntamiento y la Fundació Tot Raval, que rompe tópicos sobre los negocios y la vida en el barrio de Ciutat Vella, que en en los últimos años ha vivido una gran transformación urbanística y social. El estudio pone de manifiesto que el 58% de establecimientos se han abierto o traspasado en los últimos 11 años, y que solo un 17% tienen la persiana bajada.
La elaboración de esta nueva radiografía, realizada a través de 1.022 entrevistas a comerciantes del barrio y a 754 compradores, así como mediante la observación directa de los flujos de visitantes a través de 16 accesos al barrio, tira por tierra algunas ideas preconcebidas, como que el comercio del Raval está en manos de los recién llegados, señaló la presidenta de la fundación, Nuria Paricio. De hecho, el 65% de los propietarios de negocios son autóctonos, frente al 35% de inmigrantes. Entre estos, las comunidades más emprendedoras a nivel comercial son los paquistanís (13% de la oferta extranjera), los indios y bangladesís (6%) y los marroquís (1,7%). Si bien es cierto que entre los establecimientos abiertos desde 1996 predominan los inmigrantes no comunitarios (50%), frente a un 46,5% de em-presarios locales.
El análisis es básicamente descriptivo, y no entra en valoraciones sobra la calidad o dimensiones del comercio que nutre sus calles, ni tampoco sobre los problemas de integración e inseguridad que han vivido algunas zonas del ba-rrio, aclararon sus responsables. Pone de manifiesto, no obstante, que el barrio no se ha desarrollado de forma homogénea y que la zona norte (por encima de Hospital) ha vivido una mayor reactivación (con ayuda de la Universi-tat de Barcelona y del Macba, entre otros) que la sur. Así, los locales cerrados sin actividad representan un 22% del total en el sur, frente al 10% en el norte.

PUERTA PARA CRUCERISTAS
En este sentido, Paricio reclamó mejorar el atractivo de zonas más deprimidas, como Reina Amàlia, Sant Pacià, Carretes y Riereta, dotándolas con más iluminación y dinamizando la zona. La concejala del distrito, Itziar González, se comprometió a trabajar para reactivar esta zona, donde está previsto acondicionar espacios verdes y potenciar nuevos flujos de visitantes. En este sentido, el concejal de Promoción Económica, Jordi William Carnes, indicó que sería importante que el Raval sur fuera una buena puerta de entrada a la ciudad para los 15.000 cruceristas que en promedio desembarcan diariamente en el puerto, así como favorecer la diversidad comercial en esta área.
González tiene claro que la fórmula de dinamización no ha de pasar por la apertura de nuevos bares y locales de ocio, pero sí está dispuesta a tener en cuenta las diferencias sustanciales entre zonas que determina el estudio, con vistas a la preparación del nuevo plan de usos que deberá implantarse en la recta final de mandato.
El estudio deja clarísimas las diferencias que hay entre unas calles y otras como polos de atracción. Así, los principa-les polos son Hospital, Tallers, Bonsuccés, Carme, Sant Pau y Sant Antoni Abad, mientras que Valdonzella y Arc del Teatre apenas se utilizan para adentrarse en el Raval. Las cifras de afluencia, con 56.089 visitas al día, representan más de 21 millones al día, a las que hay que sumar celebraciones extraordinarias, como el Sónar.

COMPRADOR JOVEN
El chequeo al Raval también pone la vista en el consumidor y revela que el 54% de compradores son barceloneses, y que un 78% del total tiene entre 16 y 35 años. Es decir, que la población de más edad apenas pisa el barrio para visitar sus tiendas. No obstante, el 83,6% aplaude la diversidad comercial, mientras que el 60% disfruta de su oferta de cultura y ocio. Los clientes adquieren básicamente alimentación, mientras que el 90% de servicios utilizados son de restauración.
Material en la mano, ayuntamiento y Fundació Tot Raval (instigador de cientos de programas de desarrollo) toman nota sobre las recomendaciones que sugiere el informe: hay que mejorar la adecuación de algunos puntos de venta, formar a nuevos vendedores, promocionar su asociacionismo y seguir fomentando el civismo y la pacificación del barrio.

EL PERIÓDICO 27/5/2008 EDITORIAL
EDITORIAL: Retrato comercial del Raval sin tópicos
Cae otro tópico, alimentado durante años, sobre la imposible convivencia en el Raval de comercios asentados de toda la vida con las necesidades de oferta comercial vinculadas a los cambios de población en el barrio. Quienes hasta ahora se han guiado solo por sus percepciones, creen que esta parte de Ciutat Vella ha quedado definitivamente controlada por los nuevos residentes, que marcan sus parcelas de dominio según sus orígenes, sean paquistanís, marroquís o suramericanos. Y que las tiendas solo se ocupan de satisfacer la demanda generada por los hábitos de alimentación o vestido de la población recién llegada. Contra este lugar común hablan los datos del estudio que ayer difundió el Ayuntamiento de Barcelona, elaborados junto a la fundación Tot Raval, que lucha muy meritoriamente contra los prejuicios que marcan la imagen del barrio.
No es cierto que los comerciantes catalanes del Raval de toda la vida se vayan por la presión del entorno, ni que los nuevos residentes de todo el mundo les sustituyen sin miramientos. En este barrio tan singular, no exento de especu-lación urbanística pese a la diversidad de origen de sus residentes, se da un ajuste en el ámbito comercial similar al que se produciría si todos sus vecinos fueran nacidos allí. Llegar a otras conclusiones solo puede estar inducido por la xenofobia. Los datos sobre titularidad de los comercios de la zona, los que cierran y los que abren, confirman por sí solos que no hay ningún atisbo de favoritismo o discriminación en función de quién es el demandante de una licencia de apertura de un comercio. Cosa distinta es que se atienda a la recomendación, acertada, de no convertir esas calles en una oferta exclusiva de tiendas y restaurantes de carácter étnico. La falta de diversidad también puede poner en crisis el modelo comercial que aún vive de su exotismo. La alternativa más racional sería convertir el Carrer de Ponent (Joaquín Costa) en un eje comercial que marcara la ordenación del sector en todo el barrio.
La tentación de convertir al Raval en un parque temático, por donde ya transitan 25 millones de visitantes, es com-prensible. Pero la diversidad de origen de sus vecinos, que merecen tanta atención como la que se presta a la nueva apertura de comercios del barrio, no debe dar alas excesivas a un proyecto que pueda caer en el vicio de poner el diseño de ciudad por encima de las necesidades de sus ciudadanos.